Origen de la Ouija, el juego más terrorífico del mundo

Es una palabra maldita. Difícilmente evitarás el escalofrío cuando la escuches. Hablamos del origen de la Ouija, un juego terrorífico y que pocos se atreven a realizar.

Cuando somos pequeños, muchos son los que quieren experimentar con cosas que no todo el mundo se atreve a tocar. Muchas personas dicen que hay puertas que nunca deben ser abiertas, y otras no pueden evitar saber qué hay más allá de nuestros sentidos. ¿Abre la Ouija una puerta a ese más allá? ¿Es cierto todo lo que se cuenta sobre la Ouija o son simples leyendas urbanas?

El origen de la Ouija, un juego con cientos de años de historia

Para hablar del origen de la Ouija tenemos que viajar en el tiempo hasta el 10 de mayo de 1880, cuando, en plena moda espiritista, el estadounidense Elijah Jefferson Bond registró la patente como su inventor, nombrando a Theresa Maupin y Charles W. Kennard como titulares. Era una época en la que se crearon muchas “tablas parlantes” que ayudaban a comunicarse con los muertos, y estaban de moda en Europa y Estados Unidos.

Fue Charles W. Kennard el que le dio el nombre de Ouija, asegurando que significaba “mala suerte” en egipcio, y fue también el que creó la empresa para su comercialización en 1890. Kennard aseguró que el origen de este tablero se remontaba al antiguo Egipto aunque, curiosamente, su nombre procedía del francés (oui) y el alemán (ja), significando ambas palabras “sí”.

El éxito mundial de este tablero no llegaría hasta 1966 cuando Parker Brothers adquirió los derechos y comenzó a comercializarla en muchos países junto a otros juguetes para niños.

Uno de los tableros de la Ouija que puedes encontrar en tiendas.
La Ouija a lo largo de la historia

Podríamos creer que la Ouija nació tras el invento de Jefferson Bond, pero hay otros elementos que nos hacen pensar que siglos atrás se utilizaban instrumentos similares con fines parecidos.

Uno de ellos es la zairagia, un antiguo sistema de adivinación árabe que se practica pintando letras del alfabeto dentro de unos círculos que representan las esferas celestes. La divisiones de cada círculo se extienden hasta su centro y llevan el nombre de rayos. En cada rayo vemos inscrita una letra, cada una de las cuales tiene un valor numérico. Para hacer una consulta se deben partir de las letras que forman la pregunta y de la situación astronómica en el momento en que se hace la pregunta, luego se transponen estos datos en factores numéricos que a su vez serán transformados en letras y así darán una respuesta.

También se cuenta que Pitágoras, allá por el 540 a. C., también utilizó un tablero similar a la Ouija para poder comunicarse con los muertos. Aunque esta información parece que sea falsa, se cuenta que este sabio griego se sentaba junto a unos alumnos alrededor de un tablero que se movía con un mecanismo de ruedas, señalando letras que Pitágoras anotaba y que contenían mensajes ocultos.

¿Utilizaba Pitágoras la Ouija?

Incluso hay quien habla de la Ouija en la época de los romanos. Según esta leyenda, dos hombres llamados Patricio e Hilario fueron arrestados por inventar una máquina que servía para adivinar el futuro. Esta máquina era un trípode construido con varillas de laurel y que debía ser perfumado con aromas traídos de Arabia. Evidentemente, tampoco existe una referencia cierta y real para esta historia.

Normas y consejos a la hora de utilizar la Ouija

Como no podía ser de otra forma, hay una serie de normas y consejos a la hora de utilizar la Ouija e intentar comunicarse con los espíritus.

El primer consejo es que jamás se debe jugar solo, sino que debe haber un mínimo de dos personas en la sesión. El lugar elegido para realizar la sesión no debe ser un cementerio ni un lugar donde haya sucedido un asesinato. Tampoco se debe utilizar el tablero estando enfermo y siempre se debe jugar con personas de confianza, sin tomarse la sesión a broma.

Obedece las normas de la Ouija. No es un juego.

Una vez comenzada la sesión, no se debe dejar que los espíritus lleven el puntero hasta los extremos del tablero, ya que si consiguen salir de él, podría producirse una posesión. Si vemos que el puntero se mueve hacia los cuatro lados del tablero, el espíritu es malo. Y si apunta al 8 repetidamente, el espíritu también es malo.

Antes de entrar y salir de una sesión, debes pedir permiso al espíritu. Si no cierras bien la Ouija, el espíritu posiblemente decida asustar a los participantes. Si el puntero es de cristal, límpialo bien antes y después de la sesión utilizando una vela encendida.

Cuando finalices la sesión, no debes tirar el tablero a la basura, ya que los espíritus irán a por el dueño. Si quieres deshacerte de él, debes romperlo en 7 trozos, rociarlo con agua bendita y quemarlo. Y nunca debes dejarlo a nadie.

Casos reales relacionados con la Ouija

El caso real relacionado con la Ouija más conocido en España es el de Estefanía Gutiérrez. En 1990, cuando tenía 17 años, hizo una sesión de Ouija con unos compañeros del colegio. El vaso se rompió, un humo se introdujo a través de los orificios de su nariz y la vida de Estefanía cambió para siempre.

Esta joven madrileña comenzó a adoptar una actitud tenebrosa, como si estuviese poseída. Unos meses después acabaría muriendo y los casos paranormales comenzaron a tener lugar en su casa. Es el conocido como “caso Vallecas” y uno de los más impactantes y polémicos en la historia del misterio en España y fue utilizado como base de la película “Verónica”.

Estefanía Gutiérrez Lázaro, la protagonista del triste “caso Vallecas”.

Otro caso real relacionado con la Ouija tuvo lugar en noviembre de 2007. Cinco chicos se reunieron para hacer una sesión de Ouija en una casa abandonada.

En plena sesión, el espíritu pidió que tres de los chicos se marchasen ya que le resultaban molestos. Los chicos obedecieron a la entidad y al poco de salir de la casa, ésta se derrumbó, matando a los dos chicos que quedaron dentro.

Un caso más grave es el de Dennis y David, dos jóvenes estadounidenses de 20 años muy aficionados a la Ouija. Tras invitar a dos amigos a participar en una sesión y negarse éstos, les apuñalaron. Uno de los dos consiguió salir con vida, avisando a la policía de lo sucedido. Tras ser detenidos, confesaron que una voz les obligó a llevar a cabo ese acto.

¿Qué dice la ciencia sobre la Ouija?

Evidentemente, si preguntamos a la ciencia sobre la Ouija, la respuesta que encontramos es la más lógica. Según la ciencia, la Ouija no es real y todo está en el cerebro.

Es lo que se conoce como el efecto ideomotor, según el cual, las personas participantes, sugestionadas, mueven partes de su cuerpo de forma voluntaria. Ésto, unido a creer que realmente están conectando con el más allá, hace que muevan el puntero o vaso hacia aquellos puntos que indica el subconsciente.

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